¿Es difícil aprender alemán?

Las necesidades económicas, políticas y sociales, en la actualidad, requieren una constante adaptación a las mismas para continuar siendo competitivo en el mercado laboral.  Sin lugar a dudas, en una sociedad cada vez más global y tendente a relacionarse a escalas que ya no limitan las fronteras, el aprendizaje de lenguas extranjeras pasa de ser aconsejable a convertirse en obligatorio.

Y es que hoy ya no es suficiente con hablar inglés. Especialmente en los difíciles momentos por los que está pasando España, se abren al mismo tiempo toda una suerte de posibilidades y oportunidades fuera de nuestro país y, en concreto, en Alemania.

Junto con el inglés, el alemán ha de ser un serio candidato a tener en cuenta a la hora de decidirse por el aprendizaje de una lengua extranjera. Cuenta con, aproximadamente, 120 millones de parlantes en todo el mundo y además de ser el idioma oficial único en Alemania, Austria y Liechtenstein, comparte su estado de oficialidad en Bélgica, Luxemburgo, Suiza, en la región italiana como el Alto Adigio, en el condado húngaro de Baranya, en la región polaca de Opole y en Namibia con otras lenguas.

¿Es difícil aprender alemán sin estar en Alemania? La respuesta hace unos años era fácil: Sí. En cambio, ¿actualmente es difícil aprender alemán sin estar en Alemania? La respuesta es: Sí, pero menos. El aprendizaje de cualquier lengua implica dificultad. Pero los numerosos medios con que contamos en el presente van a ayudarnos a crear un medio adecuado.

¿Qué puede dificultar el aprendizaje de una lengua? Principalmente 2 elementos: la falta de motivación y la falta de tiempo. De nuestra motivación somos únicos responsables; si no la tenemos, nos la podemos fijar. En cuanto al tiempo, si bien los días continúan teniendo 24 horas, hay medios a nuestro alcance que nos pueden ayudar a sacarle un mayor rendimiento. La creciente oferta de cursos online posibilita que el alumno adapte el aprendizaje a sus necesidades y horarios. De este modo se evitan desplazamientos, incompatibilidades horarias con otras actividades y una serie de gastos innecesarios y evitables.

A través de plataformas y aulas virtuales el alumno se adentrará en un entorno similar al que encontraría en un centro de idiomas físico, con profesores, materiales y manuales  didácticos, y otros compañeros con los que poder compartir ideas, intereses y conversación, etc.,  pero con la comodidad de poder hacerlo cuando y donde quiera a través de Internet desde un ordenador.

Estamos cada vez más cerca de poder responder a la pregunta inicial con un: “Einfach ist es nicht, aber ich habe es geschafft.”

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