La guía del tutor-formador en teleformación

La guía del tutor-formadorJunto a los requisitos técnicos del campus virtual, los contenidos multimedia y guía del alumno, el ANEXO II de la Orden ESS/1897/2013, de 10 de octubre que regula “la impartición de la formación referida a los certificados de profesionalidad en la modalidad de teleformación” se definen los requisitos que deberán tener las guías del tutor-formador.

De forma similar a como sucediera con la guía del alumno, la guía del tutor-formador es un documento que recoge toda la información necesaria para que el teletutor pueda desarrollar su labor docente: Programación didáctica, criterios de evaluación, tutorías, gestión de altas y bajas de alumnos…

En cuanto a los requisitos que debe cumplir la guía del tutor-formador, según estable la Orden ESS/1897/2013, de 10 de octubre en el punto 4 del ANEXO II, deberá incluir información necesaria para el correcto desarrollo de la labor docente así como información relativa a la gestión y administración de la acción formativa, a saber:

→ Programación didáctica: Deberá ser por cada módulo/unidad formativa e incluir información relativa a los objetivos o competencias profesionales adquiridas por los alumnos así como las acciones que se desarrollarán para alcanzar dichos objetivos según lo establecido en los anexos IV y V de la propia Orden ESS/1897/2013, de 10 de octubre [Post relacionado: El proyecto formativo]

→ Planificación y procedimiento de evaluación: Junto a la redacción de un acta de evaluación, de acuerdo al modelo que la Orden ESS/1897/2013 adjunta en su anexo VII, la propia Orden contempla en sus artículos 16.b y 16.e la naturaleza de las actividades evaluables que deberán “llevarse a cabo […] a través de la plataforma virtual, indicando las herramientas que se utilizarán para su realización”

En relación a la prueba de evaluación final, que deberá ser de carácter teórico práctico (Art. 18), a Orden ESS/1897/2013 contempla que esta deberá contemplar la valoración de los ejercicios que se realicen durante el curso, participación del alumno (A través tanto de herramientas asincrónicas como sincrónicas) así como el aprovechamiento que, el alumno, haga de las tutorías del curso (Art. 11)

Finalmente, la guía del tutor-formador deberá recoger los criterios de evaluación

→ Funcionamiento del sistema tutorial y seguimiento del aprendizaje: La guía del tutor-formador no sólo deberá contemplar las vías de contacto y calendario de tutorías, sino que además deberá contemplar un espacio para el “registro, análisis e incentivación del grado de participación del alumnado”

→ Gestión y administración de la acción formativa: Finalmente, la guía del tutor-formador deberá contemplar los procesos de gestión y administración de la acción formativa, es decir, altas y bajas de alumnos, incidencias, formación de grupos y seguimiento del módulo de formación práctica en centros de trabajo.

 

Pedro Biedma Jurado

Social Media Manager

Tres errores a evitar en teleformación

3 errores a evitar en teleformaciónFlexibilidad horaria, movilidad geográfica o personalización de los contenidos formativos, son algunas de las ventajas asociadas a la teleformación o eLearning como modalidad de formación para cursos de formación continua.

Para que las ventajas de la formación eLearning puedan traducirse en la adquisición de nuevas competencias profesionales conviene recordar 3 errores a evitar en el diseño de cursos eLearning, a saber:

→ Uso incorrecto de la tecnología: A priori, los cursos eLearning se diferencia de los cursos presenciales y a distancia, por la utilización de un Campus Virtual, que será el soporte sobre el que se desarrollará el curso y no un tablón donde alojar tanto contenidos como recursos formativos (pdf, docs, vídeos, foros, chats…)  más o menos estructurados y que lejos de formar generen un exceso de información o infoxicación en el alumno.

Los contenidos alojados en el Campus Virtual debe responder a un plan de formación, que debemos hacer llegar al alumno a través de la guía didáctica, que convierta al alumno en un sujeto activo y protagonista de su propio proceso de enseñanza-aprendizaje.

→ Del e-Reading al e-Learning: El principal objetivo de los cursos de formación continua es la especialización profesional y desarrollo de nuevas competencias profesionales que eviten la obsolescencia del conocimiento aplicado en las empresas.

Además, en tanto en cuanto el entorno empresarial es dinámico y el conocimiento tiene fecha de caducidad, los cursos eLearning deben ser dinámicos, es decir, deben fomentar la proactividad del conocimiento.

De esta forma, el alumno no sólo desarrollará aquellas habilidades propias del curso que realiza, sino que además aprenderán a diseñar su propia ruta de aprendizaje.

Además, en tanto en cuanto el objetivo de un curso de formación continua (con independencia de la modalidad formativa) está orientado al desarrollo de nuevas competencias profesionales, debe incorporar recursos que permita al alumno aplicar (y evaluar) los conocimientos adquiridos; casos prácticos, foros, chats… suelen ser algunos de los recursos utilizados para la recreación de escenarios donde aplicar los conocimientos adquiridos.

Finalmente, junto al ejercicio de la docencia, el teletutor debe desempeñar la función de dinamizador, motivando y orientando al alumno durante todo el proceso formativo. Funciones que no sólo deben estar orientadas a que el alumno finalice el curso con éxito sino a que este sea capaz de ver, a lo largo de toda la acción formativa,  la aplicación práctica de los conocimientos que vaya adquiriendo.

→ El sistema de evaluación en teleformación: Con independencia de la modalidad formativa (Presencial, eLearning/teleformación, a distancia, blended learning…) toda acción formativa de incluir mecanismos de control que permita valorar la adquisición de nuevas competencias profesionales por parte del alumno.

Por ese motivo, el sistema de evaluación en teleformación no debe limitarse a la medición de conocimientos adquiridos (y por lo tanto limitar el sistema de evaluación a la realización de ejercicios teóricos) sino también a la valoración de las nuevas competencias adquiridas por el alumno. Es decir, en qué grado el alumno es capaz de desempeñar nuevos roles en su entorno laboral.

 

Pedro Biedma

Social Media Manager

El proyecto formativo en los Certificados de Profesionalidad Online

El proyecto formativo en los Certificados de Profesionalidad OnlineHace unos días, desde el Ministerio de Empleo y Seguridad Social, se hacía pública la Orden que desarrolla el Real Decreto por el que se regulan los Certificados de Profesionalidad y, donde destaca el Título II de la orden que regulación de la teleformación como “modalidad de formación referida a los certificados de profesionalidad

Junto a la regulación de la teleformación como modalidad de formación conducente a la obtención de los Certificados de Profesionalidad, la Orden regula la obligatoriedad de presentar un “proyecto formativo” por parte de aquellos centros que deseen acreditarse como entidad impartidora de cursos conducentes a la obtención de los certificados de profesionalidad mediante teleformación.

Definido como “un documento en el que se desarrollan los aspectos relativos a la organización, gestión e impartición de la formación” (Art. 14 Orden ESS/1897/2013, de 10 de octubre) el documento debe contener información relativa no sólo a la gestión de la acción formativa sino también a la planificación y programación didáctica, a saber:

→ Identificación del centro de formación (Art. 14.3.a) Este epígrafe hace referencia a la necesidad de identificar a la entidad que presenta el proyecto formativo así como su especialidad formativa correspondiente al certificado de profesionalidad que impartirá.

Además, en este primer apartado del “proyecto formativo” debe constar tanto el número de alumnos que formarán parte de la acción formativa como  como el número de tutores-formadores previstos.

En relación a esto último, el artículo 10.1 de la Orden ESS/1897/2013, de 10 de octubre, recuerda que los tutores-formadores que impartan formación mediante teleformación han de reunir los requisitos específicos para cada Certificado de Profesionalidad (Art. 13.1 del Real Decreto 34/2008, de 18 de enero) así como la acreditación de formación de al menos 30 horas de duración en la utilización de las tecnologías de la información y comunicación.

Finalmente, en este apartado, los centros deberán hacer referencia a “su alcance respecto al ámbito de actuación geográfico”

→ Planificación didáctica: Este apartado del proyecto formativo, que deberá completarse de acuerdo con la plantilla del Anexo III de la Orden ESS/1897/2013, de 10 de octubre, incluye información relativa a la temporalización de la acción formativa del certificado de profesionalidad, a saber (Duración del certificado, fechas de impartición, horas de los módulos y unidades formativas así como la fechas de impartición de cada una de las unidades formativas de la acción formativa.

→ Programación didáctica: La programación didáctica de cada módulo/unidad formativa, que deberá incluir la programación de las tutorías, deberá cumplimentarse de acuerdo al anexo IV de la Orden ESS/189/2013, de 10 de octubre.

En este anexo, junto a información relativa a la identificación del certificado de profesionalidad, fechas de impartición, duración, centro, dirección…  hace referencia a la necesidad de identificar cada uno de los módulos formativos que forman parte de la acción formativa a través de la descripción de los contenidos, objetivos, estrategias metodológicas y equipamiento.  En concreto, el anexo IV hace referencia a la necesidad de:

 Incluir las capacidades y criterios de evaluación tal y como se describen en el certificado de profesionalidad

 Introducir los contenidos que se contemplan en el certificado, asignándolos a las capacidades correspondientes y secuenciándolos pedagógicamente

 Especificar las diferentes acciones de enseñanza-aprendizaje que han de realizar a los formadores y/o los alumnos para el logro de las capacidades

Finalmente, el Modelo de Programación Didáctica del Anexo IV, hace referencia a la necesidad de incluir la duración, en horas, de las tutorías.

→ Planificación de la evaluación: Ajustada a la plantilla del anexo V de la citada Orden, la planificación de la evaluación debe hacer referencia al conjunto de actividades evaluables así como la duración, fecha y espacios habilitados para la evaluación de las actividades.

Por otro lado, el “proyecto formativo” deberá hacer referencia a la organización y gestión de la acción formativa, información relativa a la administración, gestión y mantenimiento del campus virtual e información relativa a la gestión del sistema de calidad de la formación.

Finalmente, y de forma resumida, el proyecto formativo deberá abordar los siguientes elementos:

» Identificación de la entidad o centro de formación

» Planificación didáctica

» Programación didáctica

» Planificación de la evaluación

» Identificación de la organización y gestión de la acción formativa

» Administración, gestión y mantenimiento de la plataforma de teleformación

» Información relativa a los sistemas de calidad de la formación

 

Pedro Biedma Jurado

Social Media Manager

 

Convocatoria abierta para la formación de teletutores de Certificados de Profesionalidad

eLearning en la formación profesional para el empleo Como proveedores de material didáctico nuestra actividad principal consiste en la creación y distribución de packs de formación. Sin embargo, de poco o nada serviría la creación de packs formativos si no llegaran al alumno. Por ese motivo, y en tanto en cuanto nuestro objetivo es facilitar la adquisición de conocimiento y desarrollo de competencias profesionales, colaboramos activamente tanto con organizadores como impartidores de formación en aquellas actividades que les permitan conectar con los verdaderos protagonistas de la acción formativa: Los alumnos.

El pasado 21 de marzo, con la publicación en el BOE del Real Decreto 189/2013, de 15 de marzo se aprobó la teleformación como modalidad de impartición de formación conducente a la obtención de los certificados de profesionalidad. Una normativa que exige a los formadores o tutores la acreditación de al menos 30 horas de duración en la utilización de las tecnologías de la información y la comunicación.

Con la intención de facilitarle a los centros de formación, el acceso a esta modalidad formativa, hemos diseñado una acción formativa que bajo el título “eLearning en la formación profesional para el empleo” capacitará a los teletutores para la impartición de acciones formativas conducentes a la obtención de los certificados de profesionalidad.

En cuanto a la acción formativa “eLearning en la formación profesional para el empleo”, que con una duración de 50 horas dará comienzo el próximo 4 de noviembre, se desarrollará mediante teleformación y combinará tanto el estudio individual como el trabajo colaborativo.

 

eLearning en la formación profesional para el empleo

 

Pedro Biedma

Social Media Manager

 

La motivación del alumno en eLearning

Motivación en Teleformación o eLearning Eliminación de barreras geográficas, libertad horaria, personalización de los contenidos formativos… Son algunas de las ventajas asociadas a la formación eLearning o teleformación.

Sin embargo, las ventajas del eLearning no garantizan por sí solas el éxito de un curso impartido mediante teleformación, porque sea como fuere, será el alumno quien decida qué estudiar, cómo estudiar y cuándo estudiar.

Tampoco debemos olvidar que las acciones formativas diseñadas para ser impartidas mediante teleformación deben poner el acento, no sólo en la utilidad y aplicación práctica de los contenidos formativos, también motivación del alumno quien podría perder su interés inicial por iniciar el curso y desarrollar nuevas competencias profesionales.

Los factores que influyen en la motivación del alumno tienen su origen en el propio alumno, tutor y contenidos formativos, a saber:

→ Alumno: Motivado por la alta competitividad que actualmente rige el mercado laboral y organizacional (Factores externos) o para realizarse profesionalmente (Factores internos) será el alumno quien decida emprender un curso impartido mediante teleformación.

→ Tutor: Con el objetivo de evitar que el alumno abandone la acción formativa, el teletutor deberá mantener la motivación inicial del alumno. Para esto, el teletutor dispone de la guía didáctica del curso, seguimiento del alumno, sistema de tutorías así como de los recursos disponibles por el propio Campus Virtual, diseño de actividades, herramientas de comunicación sincrónicas y herramientas de comunicación asincrónicas.

Gracias a este tipo de herramientas o recursos disponibles, el teletutor podrá realizar un seguimiento personalizado del alumno y conocer sus necesidades formativas. Además, a través de los foros y wikis, el teletutor podrá diseñar actividades e iniciar hilos de conversación orientados a fomentar la cohesión del grupo de estudios, mitigar un posible sentimiento de soledad y, en definitiva, fomentar la participación del alumno.

→ Contenidos formativos: Con independencia de la modalidad formativa, la calidad de los materiales didácticos de un curso no sólo se mide por su precisión y grado de actualización, sino también por la incorporación de elementos pedagógicos que faciliten su lectura, comprensión y estudio.

Además, los contenidos formativos deben ser diseñados para que guarden relación entre sí y permitan al alumno la aplicación práctica de las nuevas competencias profesionales adquiridas.

 

Pedro Biedma

Social Media Manager