España creará un sistema de homologación europea para la formación no académica

Con el objetivo de mejorar tanto el reconocimiento europeo de las cualificaciones profesionales como la inserción laboral, el ministro de Educación, José Ignacio Wert, anunció “la máxima importancia” de contar con un sistema europeo para el reconocimiento de la formación no académica, tanto formal (Como la formación continua) como informal (Aquella que no cuenta con la participación de un profesor)

De esta forma, los ministros de Educación de los 27 países miembros de la Unión Europea mostraron su compromiso de contar con un sistema de homologación para la formación no académica en 2018, por lo que el aval formativo obtenido en un país miembro será extensible al resto.

Además de la creación de un sistema de homologación para la acreditación de competencias profesionales, la comisaria de Educación Androulla Vassillou, señaló la importancia de “Permitir que las personas que tengan otras capacidades puedan demostrarlas y encontrar un trabajo” por lo que, también, se iniciará un proceso de reforma del portal europeo de empleo EURES, donde se le dará prioridad a jóvenes con capacidad de movilidad laboral.

Finalmente, el Comisario europeo de Empleo ha señalado la importancia de la formación en idiomas extranjeros, sobre todo en aquellas acciones formativas “más prácticos para la búsqueda de empleo y la empleabilidad”

10 claves para elaborar una guía didáctica

La intención de este post es la de compartir cuales son aquellos puntos clave que, en mi opinión, los tutores que diseñen acciones formativas deberían tener en cuenta para que los programas formativos diseñados lleguen a buen puerto.

Y es que muchas veces, no es suficiente con el propio diseño del temario,  la selección de los materiales didácticos o la preparación académica del tutor porque en multitud de ocasiones el alumno necesita algo más: Saber como organizar su tiempo, conocer a priori los retos que tendrá que hacer frente para aprovechar al máximo la acción formativa o indicaciones que le permitan no sólo adquirir los conocimientos de cara a la prueba de evaluación sino asumir el contenido formativo que el profesor pretende trasmitir a sus alumnos para que puedan aplicarlos en el futuro… por supuesto, otra de las demandas de los alumnos cuando comienzan un nuevo curso es conocer los criterios de evaluación que se aplicarán.

Por ese motivo y, en base a mi experiencia como tutor del curso “El Community Manager en la Web 2.0 he decidido compartir con vosotros los elementos principales que deberían las guías didácticas de quienes comienzan un nuevo curso y que he agrupado en 10 puntos claves:

 

1. Presentación de la guía didáctica y bienvenida al alumno

Apartado imprescindible en el documento en tanto que permitirá justificar el contenido de la guía didáctica y animar al alumno a que continúe su lectura así como a comenzar la acción formativa que se ha diseñado

 

2. Justificación de la acción formativa

Si en el apartado anterior, se pretende dar a conocer el contenido del documento y animar sobre su lectura. En este apartado se justificará al alumno la vigencia e importancia de la acción formativa para su cualificación profesional, de ahí que sea importante aportar un extracto con datos y hechos de actualidad que justifiquen la importancia de la cualificación en determinadas competencias profesionales.

 

3. Objetivo general y específico de la acción formativa

En esta parte del documento, el alumno sabrá de la importancia sobre el dominio de un determinado conocimiento tanto para su haber cultural como profesional pero, también es importante, que el alumno sepa que competencias profesionales adquirirá al cursar la acción formativa y en qué grado. Además, el tutor, deberá hacer saber al alumno el grado de las competencias a adquirir con la acción formativa por lo que será importante realizar un desglose en objetivos generales y específicos.

 

4. Relación de contenidos

Llegado a este apartado de la guía didáctica, el alumno dispondrá de la información necesaria para decidir si realizar el curso en tanto en cuanto se le justificó tanto la vigencia y actualidad de la acción formativa como aquellas competencias profesionales que desarrollará a lo largo de su proceso de formación y aprendizaje.

Por ese motivo, en este será un buen momento para compartir con el alumno el contenido del curso, es decir, la estructura del contenido formativo que utilizará.

 

5. Metodología. Actividades del curso

En este apartado el tutor, y diseñador de la acción formativa, informará al alumno sobre el procedimiento que se seguirá para que pueda adquirir las competencias descritas. Para ello deberá informar tanto de la duración del curso como la metodología de aprendizaje que se utilizará (e-Learning, b-Learning, presencial…) descripción del proceso de aprendizaje que también incluirá si para la adquisición de competencias se desarrollarán trabajos grupales o se aportará material adicional que refuercen los conocimientos adquiridos por el alumno.

 

6. Materiales didácticos

En este apartado el diseñador de la acción formativa, y por tanto autor de la guía didáctica, deberá hacer explícito la naturaleza de los recursos formativos.

Resulta conveniente realizar una descripción de los recursos formativos por naturaleza para que el profesor del curso pueda realizar un proceso de mejora y actualización continua de estos recursos para la formación y aprendizaje.

 

7. Cronograma

Los apartados anteriores resultan imprescindibles para que el alumno sea consciente tanto de lo que aprenderá durante el curso como de los recursos que dispondrá para completar la acción formativa.

Sin embargo, la guía didáctica (haciendo honor a su nombre) debe ser un apoyo al alumno, con vigencia durante todo el período formativo, por lo que deberá incluir información relativa a las fecha de inicio y fin del período formativo así como la distribución del tiempo que dispone el alumno por temas o unidades didácticas.

 

8. Sistema de evaluación y criterios de evaluación

En la línea del apartado anterior, donde se pretende garantizar la vigencia de la guía didáctica durante todo el período formativo, esta deberá incluir información relativa al sistema de evaluación así como una distribución porcentual de aquellos elementos que ponderarán para el cálculo de la nota final.

Además de conocer la distribución de la valoración de las distintas unidades didácticas de la acción formativa, este apartado puede utilizarse como elemento motivador porque a través de la distribución de la puntuación a alcanzar en cada una de las unidades didáctica se puede fomentar el trabajo continuo del alumno.

 

9. Orientaciones para el estudio

En este punto, el tutor deberá ser consciente que el proceso de aprendizaje del alumno varía en función de la metodología elegida (e-Learning, b-Learning …) Por tanto el tutor, deberá facilitar al alumno una serie de recomendaciones que le ayuden en la concesión de los conocimientos que se pretenden transmitir así como en la superación de los distintos tipos de evaluación diseñados para el curso.

 

10. Equipo docente y otros agentes implicados. Forma de contacto

Finalmente, presentado el curso así como aquellos elementos que le permitirán al alumno alcanzar las competencias profesionales definidas, el tutor deberá presentarse al alumno. De esta forma se personaliza la guía didáctica, humanizándola y generando confianza al alumno a través de datos como el nombre del tutor, descripción curricular o información de contacto.

 

Pedro Biedma Jurado

Tutor de “El Community Manager en la Web 2.0″

 

Cuando tecnología quiere decir e-Learning

En los últimos días he tenido la oportunidad de intercambiar impresiones con muchas personas relacionadas con la teleformación o e-learning, términos que consideraremos sinónimos. Esta posibilidad, como siempre permite el intercambio libre de opiniones, ha enriquecido mi percepción y consideración de esta modalidad formativa, que se muestra actualmente como la más demandada por aquellos alumnos que quieren conseguir una especialización añadida a su trayectoria profesional, y me ha hecho reflexionar sobre los criterios que se valoran a la hora de determinar la calidad de la formación on-line.

Se considera superado el Tecnocentrismo, corriente que se convirtió en hegemónica en los primeros años de desarrollo del e-learning, y que defendía como criterio suficiente para el éxito de una acción formativa la calidad de la tecnología disponible. Esta visión pronto se descubrió incapaz de promover, como elemento único y principal, el éxito en el aprendizaje de sus destinatarios.

Perdido el protagonismo de la tecnología, se centraron los esfuerzos en potenciar la calidad y variedad de los contenidos transmitidos a través de la plataforma virtual, corriente que recibió el nombre de Infocentrismo. Esta tendencia considera suficiente para la conquista del éxito la elección, secuenciación y presentación de los contenidos, como piedra angular de sus acciones teleformativas. Sin embargo, también se ha demostrado insuficiente, al basarse en la transmisión del conocimiento sin incidir en la práctica del alumno, y abrir la brecha entre “saber” y “hacer”.

Abocada al fracaso la formación diseñada en base a estas dos tendencias, cabe preguntarse ¿realmente se han desechado? ¿Con qué o quién se ha cubierto ese hueco? ¿Es sobre el teletutor sobre quien se deposita ahora la esperanza? ¿Es su rol de guía y orientador quien completa el escenario para conducir al alumno hasta el aprendizaje?

Sin embargo, con demasiada frecuencia estas preguntas no reciben respuesta. El silencio invade el espacio que debiera ocupar el teletutor como supervisor e interlocutor de la comunicación que nos permiten las variadas herramientas del campus virtual. El feedback del tutor, en determinados diseños de teleformación, se sustituye por FAQ`s, que con mejor o peor suerte intentan contestar las dudas que puedan surgirle al alumno, o por asistentes virtuales, que siempre con una excelente disposición, eso sí, no consiguen aportarnos la confortable sensación de la escucha del otro, a pesar de su apariencia humana. Los hilos de los foros quedan a menudo sin respuesta, pareciendo la pregunta del alumno como ese mensaje lanzado al mar en una botella que espera recibir algún día réplica.

Yo he tenido personalmente como alumna esta sensación de aislamiento en un mundo virtual perfecto, con todo a la mano, pero sin nadie a mi alrededor. Inevitablemente me ha venido a la memoria la escena de aquella película en la que Eduardo Noriega se encontraba solo en una desértica Gran Vía madrileña. Y he podido compartir con él la sensación de sentirme cada vez más pequeña y perdida en un Campus que se levanta imponente ante mí. En esos momentos, me he parado y he concentrado toda mi atención esperando oír la voz de mi teletutor diciéndome “Abre los ojos. Estoy aquí.”

María Ángeles Zurita Báez

Psicóloga de recursos humanos y especialista en Teleformación

 

El Ministerio de Empleo subvencionará planes formativos orientados a jóvenes.

Con casi 42.000.000 € desde el Ministerio de Empleo y Seguridad Social se ha aprobado una nueva concesión de subvenciones para la ejecución de programas formativos orientados a jóvenes menores de 30 años.

De esta forma, el pasado martes 16 de octubre de 2012 se hacía público a través del Boletín Oficial del Estado la última apuesta del Ministerio de Fátima Báñez para la reducción de las tasas de desempleo, que constituye una de las principales consecuencias de la crisis económica. Así desde el propio BOE se informaba del dato:

La tasa de desempleo juvenil (jóvenes de hasta 30 años de edad) supera la cifra del 30 por ciento del total de desempleados, siendo del 51 por ciento sobre el total del colectivo en esa franja de edad”

Este es uno de los motivos por lo que se ha pretendido crear empleo a través de la formación para uno de los colectivos más castigados por la crisis, los jóvenes, lo que ha llevado orientar la dotación (vía subvenciones) de los casi 42 millones de euros a programas formativos que sepan dar respuesta a las necesidades reales del mercado laboral. Además, y para facilitar, la ejecución de estos programas de formación para el empleo juvenil, se han desarrollado dos ANEXOS donde se describen aquellas actividades económicas con mejores perspectivas de crecimiento y que requieren de planes de formación orientadas a la mejora de las cualificaciones profesionales así como aquellas acciones formativas orientadas a la obtención de Certificados de Profesionalidad.

Finalmente, con la intención de facilitaros el acceso al material formativo sujeto a la concesión de la subvención, os facilitamos la relación de aquellos planes formativos incluidos en la resolución

 

Tercer encuentro en el Proyecto de Certificado Europeo e-tutor

Innovación y Cualificación vuelve a estar presente en el Tercer Encuentro Internacional en el marco del proyecto CET (Certificado Europeo e-Tutor), celebrado en la ciudad de Praga.

Esta importante cita, marca un punto destacado en la trayectoria europea hacia la creación de un estándar de normalización y certificación de los tutores online europeos, un marco único que marcará el desarrollo curricular y la formación necesaria para la enseñanza en línea.

Este encuentro ha tenido lugar en el National Institute for Education de la ciudad de Praga, donde los integrantes del proyecto han avanzado en el desarrollo de los principales items que forman parte de la certificación, así como en el desarrollo del área financiera.

La fiabilidad y el paso firme con el que los integrantes de este proyecto apuestan por la necesidad de la creación de un marco común, así como la buena acogida del sector y diferentes organismos representantes, augura próximos encuentros copados de contenido y objetivos cumplidos.

En la siguiente fase, se procederá a la recopilación de información y generación de informes extraídos de la primera impartición piloto del curso, que darán pie a la definición definitiva del estándar de teletutor, y el modo en el que se articulará la acreditación que será concedida.

Un ambicioso proyecto que ya forma parte de la realidad formativa europea.